La seguridad siempre ha sido una norma que trata de cumplirse con suma rigurosidad, especialmente en países desarrollados donde saben que este tema no puede tomarse a la ligera. Uno de los sectores que están más propensos a sufrir algún desequilibrio en la seguridad de salud es el área médica, principalmente porque un mal uso de los materiales o la eliminación incorrecta de los desechos hospitalarios, puede provocar contaminación en el ambiente y poner en peligro la vida de las personas. El manejo de estos residuos patológicos ha sido un factor preocupante para diversas instituciones de salubridad alrededor del mundo; debido a las consecuencias graves que puede detonar el mal manejo de los desechos hospitalarios. La Organización Mundial de la Salud ha desarrollado esquemas y protocolos especiales para este tema, en donde se esclarecen el cómo se deben de manipular los restos.

La OMS clasifica los desechos en categorías específicas en donde se determinan cuáles son los tipos de residuos que existen en el ámbito de la salud.

Infecciosos: Son básicamente aquellos desechos que pueden contener patógenos agresivos, en menor o mayor cantidad, que pueden producir la propagación de enfermedades en un área determinada. Estos patógenos pertenecientes a alguna enfermedad pueden ser transmitidos por materiales contaminados en donde los microbios se han depositado o en los mismos pacientes.

Cortopunzantes: Hace referencia a aquellos elementos que pueden provocar algún corte o herida, estos se pueden infectar debido a que estuvieran en contacto con personas que han tenido alguna infección, por lo que el contacto de estos utensilios, como los son las jeringas, lancetas o bisturís infectados, pueden provocar el contagio masivo.

Patológicos: Son aquellos anatómicos, es decir, partes del cuerpo como lo son ciertos tejidos.

Farmacéuticos: Pertenecientes a los productos de farmacia que no han sido utilizados o aquellos se han contaminado. Son elementos como vacunas, sueros y productos desechables utilizados día a día como lo son los guantes, principalmente cuando son empleados en pacientes con enfermedades contagiosas.

Genotóxicos: Desechos que contienen células cancerígena o mortales que pueden provocar una proliferación rápida en los pacientes.

Químicos: Son productos que contienen altos porcentajes de sustancias químicas que se caracterizan por ser tóxicos, explosivos o reactivos. Un ejemplo es aquellos que son empleados en quimioterapias.

Radioactivos: Pueden ser materiales sólidos o líquidos que contienen altos porcentajes radioactivos que al ser expuestos en las personas pueden generar enfermedades dañinas.

Es importante determinar que aquellos espacios en donde se pueden generar desechos contaminantes son en hospitales, clínicas, laboratorios, centros de salud, bancos de sangre, geriátricos, veterinarias, etc. Por lo que todas las personas que trabajan en establecimientos de salud deben de tener protocolos de seguridad específicos para evitar que alguno de estos residuos provoque contaminación dentro del establecimiento.

Muchos de estos lugares que tienden a generar este tipo de residuos, optan por resguardarlos en espacios asegurados como lo son los contenedores usados en Chihuahua, con el propósito de que los desechos contaminantes permanezcan en un lugar en donde no haya manipulación de los contenidos y, por ende, no haya propagación de enfermedades. Claro está que este tipo de contenedores deben de cumplir con normativas de salubridad.